Han pasado 10 días desde mi última entrada y si bien muchas cosas que me han tenido ocupado, son las que no me han permitido el poner alguna entrada en realidad, pero bueno dentro de todas estas ocupaciones que he tenido, me he dado cuenta de que hay muchas cosas que me había perdido y que siempre están ahí. Las iré mencionando conforme a como vaya recordandoles, aunque no aseguro que sea el orden de como estas fueron sucediendo.
Hace unos cuantos días, para ser exactos la semana pasada, aunque no recuerdo bien el día, iba por la carretera, llegando casi a la altura de la caseta de Alpuyeca, cuando se me ocurre mirar hacia el Norte, en dirección a la ciudad de Cuernavaca, se observaba perfectamente que un chubasco estaba encima de la ciudad, pero era hermosa la vista, que el horizonte ofrecía, que te invitaba a reflexionar sobre aquella lluvia que envolvía en esos momentos a la ciudad, mientras que el sol del atardecer caía con el aplomo de todos los díasiluminando aquellas nubes negras que se cernían sobre la ciudad. Sé que escasos minutos son los que pude detenerme a observar ese fenómeno, porque tenía que seguir con mi camino para así hacer todo aquello que tenía que realizar.
Hace 3 o 4 días para ser casi exactos, estuve observando el atardecer desde cierto mirador que ofrece vista a gran parte del valle de la ciudad, a pesar de que el cielo estuvo un poco cerrado y de que los moscos se lanzaban a la caza de un cuerpo caliente que pudiera ofrecerles alimento, pude observar como la bola de fuego caía detrás de las montañas, ofreciéndonos su última bocanada de luz antes de desaparecer tras ellas, fue hermoso, y las nubes mismas que había sobre el astro, invitaban a la imaginación a volar, con todas aquellas figuras que se formaban. No puedo recordar con exactitud cuantas figuras ví, pero puedo decir que observé de todo.
Y la noche anterior a este día, venía de regreso a la ciudad, cerca de las 11 de la noche, y me dieron ganas de simplemente salir del camino para tumbarme sobre el coche para observar las estrellas, todas ellas, en un lugar perfectamente oscuro y no tan transitado, estuve cerca de 20 minutos pensando mientras observaba la belleza del universo nocturno que día a día tenemos y que no le prestamos tanta atención. Realmente es algo que debieramos de hacer todos los días, como para reflexionar sobre cada día que tenemos y lo que en ello sucede.
Bueno espero tener un poco más de tiempo como para seguir escribiendo, y reflexionar sobre todo aquello que acontece.



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