Tanto tiempo ha pasado desde ese día fatídico,
el que antes podía saberte que eramos nosotros,
para que después de algún tiempo volviéramos a conjugar en solitario,
y ahora después de la distancia y el silencio hemos vuelto a encontrarnos.
Fue como siempre un momento lleno de magia,
el sentir tu cuerpo nuevamente junto al mío
la calidez de tu abrazo, el sentir de nuevo el latir de tu corazón,
ideas que van y vienen por tu cabeza.
Comprendo la bola de confusiones por las que debes de estar pasando,
agradezco como siempre las confidencias y la confianza que me tienes,
el saber que no estás bien y no es para más después de lo vivido
y como siempre sabes que en pie estoy y que mi palabra ha de valer.
Sé en la disyuntiva que te encuentras,
y del mismo modo te aseguro que no es repetir historia,
sino más bien salir para ayudarte a ser quien eres
dentro de toda esta jungla en la que solemos perdernos.
En la que olvidamos quienes somos en realidad,
donde optamos por adquirir roles y máscaras para presentarnos a los demás,
y así evitar el terminar lastimados aunque por general lastimando a más personas,
acepta mi mano y permite que te conforte ahora que más lo necesitas.


