Las manecillas de tu reloj siguen corriendo,
así como el del resto de las personas,
te embarga un sentimiento de profunda soledad,
las noches se vuelven largas y llenas de sufrimiento.
Pensamientos son aquellos los que te torturan,
momento a momento en el que tratas del sueño conciliar
extractos de palabras que no sabes si te pertenecen
son las que corren por tu mente.
Situaciones comunes que te envuelven día a día,
te hacen sentirte incómoda,
porque quisieras estar en otras circunstancias,
Y así sucede cuando el miedo te invade.
Que no te asuste la exactitud de mis palabras,
ya que todos pasamos por situaciones como la tuya,
en donde confundimos el ayer con el hoy,
donde nos hace falta a veces las palabras precisas.
Aquellas que sólo un amigo incondicional
te pudiera verdaderamente brindar,
así mismo la calidez del abrazo
y la ternura del poderte escuchar.
Pudiera incluso sonarte extraño,
pero ahora más que nunca necesitas
de todo tu espacio y tu tiempo,
para de esta situación poder terminar.
Normal pudiera parecer el aislarte,
y lo respetaré si así decidieras hacerlo,
aunque me encantaría tus miedos ahuyentar,
depende sólo de ti el que los enfrentes.
Del mismo modo, respetaré tu decisión
tu tiempo y tu espacio que es solo tuyo…


